No hay nada más chocante que levantarse a medio día para acomodar el cabello y sentir que una extensión se suelta o, peor aún, encontrarla en el hombro. Si tus extensiones parecen "rendirse" semanas antes de lo que deberían, el culpable rara vez son los productos de baja calidad; más a menudo, son los pequeños hábitos diarios los que las debilitan. Analicemos las causas y las soluciones sencillas para mantener tus extensiones bien sujetas:
- Abandona el manejo brusco (tus extensiones lo odian) Los peinados tirantes, como las coletas altas, los moños elegantes o incluso las diademas demasiado tensas, ejercen una tensión constante sobre las extensiones y, con el tiempo, separan el adhesivo de tu cabello natural. En su lugar, opta por peinados sueltos (moños bajos desordenados, semirecogidos y semirecogidos con lazos suaves). Cuando te cepilles el pelo, coge un peine de púas anchas (nunca un cepillo de púas finas) y empieza a desenredarlo por las puntas: pasa suavemente por los nudos y sube lentamente hacia las raíces. Arrastrar el cepillo directamente por los puntos de fijación de las extensiones es una forma segura de desenredar el pelo. Incluso algo tan sencillo como secarse el pelo con demasiada fuerza puede dañarlo: sécate el pelo con una toalla de microfibra en lugar de frotarlo de un lado a otro.
- Cambia tus productos capilares (las fórmulas equivocadas rompen los bonDSSds) Muchos productos capilares populares son enemigos secretos de las extensiones. Los champús con alcohol, los limpiadores clarificantes y los geles pesados y pegajosos pueden disolver los adhesivos de las cintas o debilitar las uniones de pegamento en 2-3 lavados. En su lugar, compra champús hidratantes y sin sulfatos (busca etiquetas como "seguro para extensiones"). El acondicionador es imprescindible, pero evita aplicarlo directamente sobre las raíces o los puntos de fijación, ya que puede hacer que el adhesivo resbale. Cuando te aclares, inclina la cabeza hacia atrás: el agua caliente que incide directamente en las raíces de las extensiones ablanda el pegamento o la cinta, así que deja que el chorro se concentre en las medias melenas y las puntas. Para el peinado, elige sueros o mousses ligeros que no apelmacen las extensiones ni obstruyan los adhesivos.
- Concierte "revisiones de extensión" periódicas (mantenimiento = longevidad) Aunque tus extensiones parezcan estar "bien", necesitan atención profesional cada 4-6 semanas. La razón es la siguiente: el cabello natural crece aproximadamente ½ pulgada al mes, por lo que las extensiones se alejan del cuero cabelludo con el paso del tiempo. Durante una revisión, tu estilista comprobará la fuerza de la unión, volverá a pegar las piezas sueltas con adhesivo nuevo y reposicionará las extensiones para adaptarlas al crecimiento de tu cabello. También puede recortar las puntas de las extensiones para mantenerlas frescas y evitar las puntas abiertas, que pueden hacer que el pelo parezca más fino y más propenso a enredarse. Saltarse estas citas es la razón #1 por la que las extensiones se caen prematuramente, ¡no te las saltes!

Consejo profesional: Si te encuentras en un apuro y notas que una extensión se ha soltado, utiliza una pequeña cantidad de pegamento para extensiones (disponible en tiendas de productos de belleza) para volver a fijarla temporalmente.